¡Todos merecen un capricho! Con jugosas fresas, bizcocho recién horneado y crema batida, el pastel de fresa es ese postre clásico, dulce y ligero que tanto te gusta, ahora con un toque especial para San Valentín. Ya sea que lo uses de pies a cabeza, inundes tu hogar con esta delicia o se lo regales a tus seres queridos, es un clásico infalible que satisface hasta los antojos más dulces.
Notas olfativas: fresas frescas, bizcocho dorado y nata montada.
